Mañana es Jueves Santo, el día de la Última Cena. Eran fechas de ensimismamiento y meditación. Y de culpa: ¡Perdona a tu pueblo, Señor!
23.9. Ni llaméis a nadie “Padre” vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo.
24.29. Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas.
24.51. allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Me da por pensar en Saturno devorando a sus hijos. Nuestro Padre que está en los Cielos nos acogerá en su seno, nos engullirá a todos. Su Reino vendrá a nosotros y nosotros iremos a él. Así en la Tierra como en el Cielo se cumplirá el destino:
Mateo 24.36. Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre
Evangelio de Mateo, XXIII, XXIV
¡Perdona a tu Señor, Pueblo!
Última escena de Inteligencia Artificial, cuento de cuentos.



