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Juego 7

Mondrian en Muñoveros:

Mondrian en Muñoveros

¿Cuál es?

Se cuenta que la… (no lo digo), un poco ñoña ella, se quejaba:

- Fui al vasar, me cayó un plato, me dio aquí, ¡aý!

Para que el dicho alcance toda su dimensión, hay que declamarlo y subrayarlo; decir me dio aquí y darse un golpe en el pecho, suspirando; decir ¡ay! y acentuarlo agudo, en la y, y suspirar de nuevo. Viene a propósito cuando alguien se queja de cosas intrascendentes, o cuando se pone cursi y aparatoso.

juego 6

¿cuál?

baranda: ¿cuál? ¿dónde?

Mama, que ha dicho papa

En casa siempre se ha declamado, cuando venía a propósito, lo que mi tío oyó desde el corral cuando era joven, hace muchos, muchos años:

- Mama, que ha dicho papa que eches de comer a los marraniiiiines.

Con este chascarrillo familiar inauguro una nueva categoría en el Silo, que he titulado “Historias de sobremesa” (porque “Leyendas urbanas” no la puedo titular por razones obvias), y pego en mi álbum la ilustración de lo que decía el otro día acerca de mama y papa. Me gustaría que mis contadas y selectas visitas hicieran lo propio y compartieran, a través de los comentarios o del medio que fuere, sus propios chascarrillos de sobremesa.

mama y papa y madre y padre

Cuando se está a puntito de doblar la esquina del siglo, hay perspectiva suficiente para haber visto crecer la yerba y cambiar las pequeñas cosas. Eso es lo que me pasa a mí. Que he visto nacer unas palabras y morir otras. Hoy voy a referirme a las palabras  mama y papa, pero hay otras que dejo para otro momento.

Cuando éramos pequeños, había categorías: todos lo sabíamos. No éramos iguales; era así, sencillamente. Algunas diferencias se manifestaban en la lengua y otras no, pero no por ello estaban menos presentes; concretamente se manifestaban en las palabras para llamar a los padres o referirse a ellos. El sistema era simple y unos y otros lo aprendimos con la misma naturalidad con la que aprendimos que las tareas cambiaban con las estaciones o que los días de toros se hacía fiesta y eso daba derecho a bolsa de pipas. Unos decían mamá y papá y otros decíamos mama y papa antes de alcanzar la edad de ir a la escuela y madre y padre a partir de ese momento; todos sabíamos también cuándo tocaba dar ese paso de mama a madre, y lo importante que era. Los que decían mamá y papá eran claramente minoría, y en boca de cualquier otro que no fuera de ellos nos sonaba cursi y ridículo, pero en ellos no: era lo que les correspondía decir. En qué momento ese sistema cambió, no lo sé; los primerísimos años setenta, quizás. Me tienta decir que ese cambio lingüístico está relacionado con nacer o no en la cama de tus padres, pero creo que no es así: nosotros llamábamos de tú a los padres, y nuestros padres de usted a los suyos. A partir de treinta años para abajo diría yo que todos los  hijos del pueblo dicen ya mamá y papá, y confieso que muchas veces cuando lo he oído al pasar me ha resultado igualmente cursi y ridículo, comprendo que por un prejuicio bastante estúpido y en contra de la realidad de la lengua. Coloco la definición que da el Diccionario panhispánico de dudas, de la RAE:

mamá

. 1. ‘Madre’. Procede del latín mamma, pronunciado [máma], y así se dijo en español hasta el siglo xviii. Después, por influjo del francés, comenzó a extenderse la pronunciación aguda mamá, hoy general en el uso culto de España y América. La forma llana mama persiste, no obstante, en el habla popular y rural. El plural de mamá es mamás (→ plural, 1b), no Marca de incorrección.mamases.

2. En España solo es normal su empleo para dirigirse a la madre en usos vocativos (Mamá, me voy al cine), para referirse a ella en la conversación entre miembros de la misma familia (Me ha dicho mamá que recojas tu habitación), en la conversación entre niños pequeños (Mi mamá no me regaña nunca) o cuando un adulto se dirige a un niño de pocos años (Díselo a tu mamá). En la conversación entre adultos, fuera del núcleo familiar se emplea el término madre: «Mi madre atendía las gallinas» (MtzMediero Vacaciones [Esp. 1991]). En América, en cambio, se emplea corrientemente mamá para referirse a la madre entre interlocutores adultos: «Mi mamá compra todo en el supermercado que hay acá» (Puig Beso [Arg. 1976]).

3. Como diminutivos se emplean mamaíta, el más normal en España, y mamita, muy extendido en América. También responde a las reglas de formación de diminutivos, y es, por tanto, correcta, la forma mamacita, que en América suele alternar con mamita y mamaíta, y que en países como México es el diminutivo más frecuente. En todo el ámbito hispánico se usa también la forma hipocorística mami.

cabecera

Entre tanto que resolvéis el enigma, yo he cambiado mi cabecera. Leña, que es invierno

Ahora bajad la vista:

bajo el balcón

pista 1 para juego 4

 ACTUALIZACIÓN 03/01/10:

Pues yo misma me había equivocado, así que penalización para mí: este escalón no está debajo de aquel balcón. Este es el escalón de la casa de la Elena (la Legaña) q.e.p.d., antigua carnicería.

Juego 4

Con estos chicos tan listos, me he ahorrado la entrada 3.2. Bueno, no sé si listos o que pasan mucho por delante; si es esto último, descubro, constato y admito que es en buenas condiciones.

El premio hoy va a ser un poquito mayor: pincho de lomo y botellín.

A ver quién acierta:

a ver, a ver, los listos...

ACTUALIZACIÓN 03/01/10:

Es el balcón de la casa que se mete en la carretera por el Barrio Arriba, justo enfrente de la calle Covachuelas, ese caserón de la familia de Salvador y la Eufemia, que aún estaba habitado cuando comencé a valer para hacer recados: era el estanco, antes de Chirolo.

juego 3.1

A ver quién lo sabe… Mil veces hemos pasado por delante, o nos hemos recostado ahí.

mil veces habéis pasado delante

se hizo para atar a los burros

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