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preparando un blog

Estoy colaborando con Alternativa Muñoveros en la puesta en marcha de un blog que sirva para recoger, discutir, informar… La idea surgió en verano, y para darle forma hemos preparado esta encuesta, en la que te agradecemos que participes; aquí abajo la puedes ver, pero para rellenarla, mejor pincha este enlace.

jugar al esconderite

Podéis acceder a las fotos y comentarlas, a ver si acertáis de qué rincón se trata en cada caso:

Escondite Muñoveros

El romance de Nuño Vero

-¡Nuño Vero, Nuño Vero,

buen caballero probado!

hinquedes la lanza en tierra

y arrendedes el caballo,

preguntaros he por nuevas

de Valdovinos el franco.

-Aquesas nuevas, señora,

yo vos las diré de grado:

Esta noche, a media noche,

entramos en cabalgada

y los muchos a los pocos

lleváronnos de arrancada.

Hirieron a Valdovinos

de una mala lanzada,

la lanza tenía dentro,

de fuera le tiembla el asta;

su tío, el Emperador,

a penitencia le daba;

o esta noche morirá,

o de buena madrugada.

Si te plugiese, Sevilla,

fueses tú mi enamorada;

amédesme, señora,

que en ello perderéis nada.

-¡Nuño Vero, Nuño Vero,

mal caballero probado!

yo te pregunto por nuevas,

tú respóndesme al contrario,

que aquesta noche pasada

conmigo durmiera el franco;

él me diera una sortija,

y yo le di un pendón labrado.

Muñoveros, qué palabra

A continuación, como prometí, mi colaboración para el último número de nuestra revista del teleclub:

UN NOMBRE MUY VERO

Tere de Santos

Hace tiempo que quería escribir algo sobre el origen del nombre de nuestro pueblo; Juan Bravo me pide una colaboración y yo no quiero volver a decepcionarle, así que esta vez cumpliré mi plazo y mi promesa, y escribiré unas líneas sobre ese tema.
Toponimia es el nombre de una disciplina que estudia el origen y significación de los nombres propios de lugar. Como disciplina que estudia los nombres propios, es una parte de la onomástica, y como disciplina que estudia el origen y significación de las palabras, tiene también que ver con la etimología, que es una rama de la lingüística que se ocupa del origen de las palabras, en general. Hay un tipo de etimología que es la etimología popular, que explica de un modo folklórico el origen de las palabras y a veces incluso las modifica, para hacer casar lo que se quiere que sea su origen con la propia palabra, como en el caso de la palabra vagamundo, en vez de vagabundo, esparatrapo por esparadrapo e incluso jeroglífico, en vez de frigorífico, que el frío metido en una caja no deja de ser misterioso.Las palabras a todos nos pertenecen, y viven con nosotros a diario. Por eso todos tenemos algo que decir sobre ellas, sobre su significado e incluso sobre su origen, sobre todo cuando se trata del nombre de nuestra familia o el de nuestro pueblo. Instintivamente, buscamos en la palabra un significado que concuerde con el significado ideal que nosotros otorgamos o para nosotros tiene la realidad a la que ese nombre hace referencia, en este caso el término Muñoveros.

Desde pequeña siempre oí en mi casa que el nombre de Muñoveros viene de muy + veros; o sea que significa algo así como “muy sinceros”, de modo que el nombre del pueblo derivaría de la calidad moral de sus habitantes. Al menos los padres fundadores del poblado debieron de ser muy veros, y si no es que eso lo da la tierra, “veros” no tendría por qué calificar a los actuales habitantes. Esa era una de las dos posibles etimologías del topónimo que daba el Tío Sergio. La otra que Muñoveros derivaba del nombre de un tal Muñoz Veros, que sería su fundador. La verdad es que suena bastante menos descabellado este origen que el anterior: son muchos los nombres de lugares que llevan el de su fundador, y en nuestro caso su fundador se remontaría a la repoblación acometida por Alfonso VI al sur del Duero hacia el siglo XI. Así lo asegura Francisco Rodríguez Adrados, ilustre filólogo salmantino:

“Recuérdense los nombres de los repobladores, en España, en pueblos tales como Muñoz Martín de las Posadas, Blasco Ñuño, Muñoveros, Miguel Ibáñez, Telocirio  (< Tello Dulcidio), etc., en Segovia”
No sé si alguien conoce algún detalle de la biografía de ese señor Muñoz Veros (cuyo primer nombre derivaría del latin Munius, aunque también podría ser de origen prerromano) ilustre abuelo nuestro, que viviría hacia el siglo XI y probablemente fuera vasco, cántabro o asturiano, pues muchos de ellos se llamaban así: Muño o Muñoz; hay un famoso Muño Echaminzuide, repoblador vascón de Ávila, que se menciona en la Crónica de la repoblación de Ávila:
“Quando el conde don Remondo, por mandado del rey don Alfonso que ganó Toledo, que era su suegro, ovo de poblar a Ávila, en la primera puebla vinieron gran compaña de buenos omes de Cinco Villas e de Lara e algunos de Covaleda. E los de Covaleda e de Lara veníen delante, e ovieron sus aves a entrante de la villa. E aquellos que sabían catar de agüeros entendieron que eran buenos para poblar allí, e fueron poblar en la villa lo más cerca del agua… E los de Cinco Villas, que venían en pos dellos, ovieron essas aves mesmas. E Muño Echaminzuide, que veníe con ellos, era más acabado  agorador e dixo, por los que primero llegaron, que ovieron buenas aves, mas que herraron en possar en lo baxo çerca del agua, e que serían bien andantes siempre en fecho de armas, mas en la villa que no seríen más poderosos nin tan honrrados como los que poblasen de la media villa arriba. E fizo poblar y aquellos que con él vinieron. E oyemos decir a los omes antiguos, e desque nos llegamos assí lo fallamos, que fue verdadero este agorador que dixo. Provaron todos muy bien, e faziendo serviçio a Dios e a su señor acreçieron mucho en su honra e en su poder… E entre tanto vinieron otros muchos a poblar a Ávila, e señaladamente infanzones e buenos omes de Estrada e de los Brabezos e otros buenos omes de Castilla. E estos ayuntaron con los sobredichos en casamientos e en todas las ottras cossas que acaesçieron“.

Pero hay otras posibilidades de explicación etimológica del topónimo Muñoveros. Por ejemplo, parece que muño es un término vasco que significa “otero, altozano, colina”, y teniendo en cuenta que con frecuencia los topónimos nacen de las características orográficas, geológicas o biológicas del terreno, no sería extraño que en el nombre de Muñoveros se contuviera una referencia a la colina donde se asienta. La palabra muño así, aislada, es muy frecuente en topónimos: Arenillas de Muño, Avellanosa de Muño y muchos otros “de Muño” en la provincia de Burgos, mientras que en Ávila y Segovia se prefieren los compuestos como: Muñopedro, Muñogordo, Muñopepe, Muñotello, Muñoyerro, etc.

A esta colina de Muñoveros tendríamos que unir el río, o los arroyos. Parece, por lo que he leído, que existe una voz de origen celta, ver- o ber-, que significa “agua, río, fuente”, que está por ejemplo en los topónimos que contienen vera: Aldeanueva de la Vera, Vera de Bidasoa, Arroyomolinos de la Vera, etc., y también en los numerosos que contienen veros o vero: Cantiveros, Fontiveros, Moveros, Huerta de Vero, Valdeavero, etc. Y además ahí está el río Vero, en Aragón, que es un río y se llama Vero. De modo que Muñoveros tendría su paisaje retratado en su nombre, una colina entre arroyos y fuentes: Fuente Muñoverales, Fuente Grande, Los Pozos, Fuente el Borbollón o Fuente el Cubo, y cuántas más. Tierra y agua en el nombre de nuestro pueblo: un nombre verdaderamente muy vero.

dónde están mis amigos

No encuentro a mis amigos en Facebook. Me pregunto por qué. Yo misma me declaro un poco conversa: entré hará unos dos o tres años y lo vi tan fuerte que me asusté. Unos meses después, con más calma, recuperé mi perfil y desde entonces lo uso a diario y me parece un invento fascinante. Desde mi punto de vista, es la culminación lógica de la revolución que supone Internet, una revolución total que está cambiando los parámetros de nuestro mundo conocido, con más fuerza que lo hizo Gutemberg en el siglo XV (que descubrió un mundo que nos ha durado hasta hoy, pero que hoy está agotado).

Hoy Internet no es nada o nada más que red social. Internet no es nada si no es social, y nosotros no somos nada sin nuestras relaciones sociales. Es una característica humana: colaborar para mejorar y sobrevivir. Lo primero que se debe ver afectado por esta revolución es el mundo de la educación. Pues bien, ¿dónde están mis amigos, tantos de ellos implicados y con responsabilidades en el mundo educativo? ¿cómo puede ser que no los encuentre?

En Facebook mis amigos de Muñoveros son mayoritariamente mis sobrinos y amigos de mis sobrinos. De mi edad, estoy casi sola; últimamente somos un par de ellos más, de los que colocamos la toalla más o menos en la misma zona y nos tomamos el botellín en la misma mesa. ¿Dónde están los demás? ¿Piensan acaso que estas cosas son tonterías adolescentes, frivolidades y egolatrías? Espero que no. Espero que ni prejuicios o ni pereza les hagan quedarse atrás en una revolución que ya ha arrastrado a sus hijos y a sus alumnos.

Aquí os copio el perfil de uno que quiere cotillear, porque piensa que Internet sólo sirve para eso. Qué patético

un mirón

un mirón ridículo

Como complemento al artículo que he escrito para el Juan Bravo (¡a ver cuándo quitamos ese genitivo sajón!), que ya era hora, y que colgaré aquí cuando se publique, me ha parecido proponer una hacendera o cendera: colocar en un mapa de Google titulado Toponimia del término de Muñoveros los nombres de los lugares que tan comúnmente manejamos: desde Carramajuelos hasta El Altoelpraolacerca, Los Juncares y La Cama la zorra, el Barranco la Matilla, el Pinar de Don Ramón, etc. Cualquiera puede participar y corregir si lo estima oportuno. Me parece un trabajo divertido y útil: ¿qué os parece?

Para poder añadir o modificar información, se debe

  1. acceder desde una cuenta de Gmail o Google (gratuita). Si no se accede así, no se puede colaborar en el mapa, aunque sí verlo.
  2. pulsar en el botón “Editar” en la columna izquierda.
  3. añadir ubicaciones pulsando el icono Icono geolocalización de GoogleMaps  ( en la esquina superior izquierda del mapa) y arrastrándolo a la posición exacta elegida; entonces se abre un cuadro de diálogo  para añadir el nombre y los datos pertinentes
  4. para modificar ubicaciones, arrastrar el símbolo a la nueva posición
  5. para añadir detalles, pinchar en el símbolo y completar el cuadro de diálogo

Una cosa: si queréis ver el mapa incrustado de abajo os aconsejo dar a las dos flechitas que hay encima del menú Guardar en mis mapas

Espero que os guste


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Kavafis: la ciudad

Una de las lecturas de este verano, “La ciudad”, de Constantino Kavafis:

La ciudad

Dices: “Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
Y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo los ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí”.

No hallarás otra tierra ni otro mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques -no la hay-
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra.

Juego 7

Mondrian en Muñoveros:

Mondrian en Muñoveros

¿Cuál es?

Se cuenta que la… (no lo digo), un poco ñoña ella, se quejaba:

- Fui al vasar, me cayó un plato, me dio aquí, ¡aý!

Para que el dicho alcance toda su dimensión, hay que declamarlo y subrayarlo; decir me dio aquí y darse un golpe en el pecho, suspirando; decir ¡ay! y acentuarlo agudo, en la y, y suspirar de nuevo. Viene a propósito cuando alguien se queja de cosas intrascendentes, o cuando se pone cursi y aparatoso.

juego 6

¿cuál?

baranda: ¿cuál? ¿dónde?

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